LONDRES (Reuters) - Al retomar una audiencia en el Parlamento británico después ser agredido, el magnate Rupert Murdoch pidió disculpas por el escándalo de escuchas telefónicas que afecta a su compañía, pero dijo que no dimitirá porque fue defraudado por otras personas.
Murdoch, que en algunos momentos pareció acusar sus 80 años al hacer largas pausas antes de responder en su comparecencia junto a su hijo James, de 38, dijo haber quedado avergonzado por las acusaciones y obtuvo algo de compasión por su aparente remordimiento.
En una anticipada audiencia, el momento más dramático se produjo a las dos horas y media de sesión, cuando un hombre se levantó en el área pública de la sala del comité e intentó arrojarle un plato con espuma blanca.
Millones de personas vieron la escena por televisión: James se puso de pie, la policía empezó a movilizarse y la esposa de Rupert Murdoch, Wendi Deng, de 42 años, le dio un tortazo al atacante, que fue sacado de la sala. La sesión fue suspendida.
Diez minutos después, la audiencia fue reanudada con una disculpa del presidente de la comisión y un comentario de un legislador, que dijo que los Murdoch habían demostrado unas "agallas inmensas" al seguir con el interrogatorio.
Al inicio de los procedimientos, el mayor de los Murdoch rechazó ser personalmente responsable del escándalo de escuchas telefónicas y corrupción pero, junto a su hijo, dijo que la compañía lamentaba profundamente lo ocurrido y quería resolver el tema lo antes posible.
Sentado al lado de James, presidente del brazo británico de la empresa News International, el magnate australiano dijo: "Me gustaría decir una sola frase: Este es el día más humillante de mi vida".
Luego agregó que quedó "impactado, consternado, avergonzado" cuando leyó hace dos semanas las noticias sobre un caso que ha sacudido la confianza de los británicos no sólo en los medios, sino también en la policía y los políticos, incluyendo el primer ministro David Cameron.Washington, 19 jul (PL) Dos grupos de piratas informáticos, Lulz Security y Anonymous, se atribuyeron un ataque a las páginas digitales de los periódicos de The Sun y The Times, pertenecientes al conglomerado mediático de Rupert Murdoch.
Los hackers lograron falsificar el sitio digital de The Times e informaron a los lectores sobre la supuesta muerte de Murdoch a causa de una sobredosis de drogas.
Después de publicar el artículo falso, al parecer LulzSec alteró el sitio en línea de The Sun y quienes accedían al portal fueron desviados a otro en el cual aparecía el mismo texto con las referencias acerca del deceso del multimillonario.
LulzSec, que se adjudicó las irrupciones a través de un mensaje en Twitter, también afirmó que cambió las direcciones de News International, por lo que las hizo totalmente inaccesibles para el público, según reseñó el diario The New York Times.
Los sitios de News International, The Sun y The Times eran inalcanzables tarde en la noche, precisó el reporte.
El mes pasado LulzSec anunció su desintegración, después de una ola de ciberataques a redes de la CIA, el Senado, el Departamento de Seguridad Pública de Arizona y programas del FBI; sin embargo, parece que se reorganizó y ahora está activo otra vez.
EP / NUEVA YORK Los cargos ejecutivos de News Corp. han reafirmado su apoyo al magnate de los medios Rupert Murdoch y su equipo, y desmienten que traten de promocionar al jefe del departamento de operaciones, Chase Carey, para que se haga cargo del grupo empresarial, según ha revelado este lunes uno de los ejecutivos a la agencia Reuters.
Tanto este informante como otra fuente conocedora del caso niegan la información de Bloomberg que apunta a que el consejo ejecutivo medite reemplazar a Murdoch si no cumple con las expectativas en su comparecencia de hoy ante el Parlamento británico.
"No hubo ninguna reunión de directores independientes. Esta junta apoya totalmente a la cúpula directiva. Estamos unidos junto a él", señala el ejecutivo en referencia a Murdoch. News Corp. no se ha pronunciado al respecto de manera oficial.
El segundo informante relata que durante algún tiempo ha habido un plan de sucesión, que es reevaluado con regularidad, pero niega que se haya acelerado o aplicado dicho plan.
Carey, con 23 años de experiencia en el organigrama de News Corp., cuenta con el beneplácito de los inversores en Estados Unidos para tomar las riendas de la compañía una vez Murdoch, de 80 años de edad, decida abandonar su cargo. Asimismo, James Murdoch, hijo de éste y 'número dos' en el departamento de operaciones, también se erige como posible sucesor.
NIEGA RESPONSABILIDAD DIRECTA
El News of the World, el dominical de mayor tirada de Gran Bretaña, fue cerrado hace 10 días como resultado del escándalo de las escuchas. Murdoch, presidente ejecutivo de la compañía News Corp, también abandonó un acuerdo para adquirir la cadena por satélite BSkyB.
Pero cuando le preguntaron si él se consideraba personalmente responsable "por este fiasco", Murdoch respondió simplemente: "No".
En cambio, sostuvo que los responsables eran "las personas en las que confié para manejarlo, y luego quizás las personas en las que ellos confiaron". Su hijo dijo que no creían que los dos máximos ejecutivos que han renunciado, Rebekah Brooks y Les Hinton, estuvieran al tanto de las conductas indebidas.
Más adelante, insistió que había sido engañado cuando previamente negó que las escuchas en su diario News of the World iban más allá del caso de un periodista que fue encarcelado por el delito en el 2007.
Golpeando la mesa en un gesto de frustración, afirmó que el tabloide era sólo una pequeña parte de su negocio, sugiriendo que no podía supervisarlo todo personalmente.
Cuando le mencionaron el nombre de uno de los 10 periodistas arrestados este año por la policía en relación al caso, dijo: "Nunca escuché hablar de él".
Y agregó: "Esto no es una excusa. Quizás es una explicación de mi falta de rigor. El News of the World es menos del 1 por ciento de nuestra compañía. Yo empleo a 53.000 personas en todo el mundo".
PROFUSAS DISCULPAS
Al dar inicio a los esperados procedimientos en la sala de la comisión en Westminster, James Murdoch también se disculpó por las acciones incorrectas tomadas en el ahora extinto periódico.
"Primero me gustaría decir cuán apenado estoy y cuánto lo lamentamos particularmente por las víctimas de las interferencias de los buzones de correo y sus familias", dijo.
"Es un tema del que nos sentimos muy arrepentidos, yo, mi padre y todos en News Corporation", agregó.
Murdoch padre dijo que no tenía evidencia que sugiriera que sus periodistas habían intentado espiar a las familias de las víctimas de los ataques del 11 de septiembre del 2001 en Estados Unidos. El FBI está investigando esa acusación.
Rebekah Brooks, ex directora de News of the World en el momento en que ocurrieron parte de las supuestas escuchas y confidente de Murdoch, dijo más tarde a la misma audiencia que quería disculparse por el escándalo, pero negó conocer a los investigadores privados que están en el centro de las acusaciones.
Con amabilidad, Brooks también rechazó las sugerencias de que alguna vez había hecho u ordenado pagos a la policía. El viernes dimitió de su puesto y el domingo fue arrestada por la policía.
El escándalo ha avergonzado no sólo al imperio de Murdoch, sino también a la policía y al propio primer ministro, David Cameron.
Tras la dimisión el lunes de un segundo mando policial por el escándalo, Cameron, adelantó su regreso al país de un viaje comercial por África el martes para acudir al día siguiente a un debate de urgencia en el Parlamento, que ha retrasado su receso veraniego.
El caso de espionaje telefónico estalló hace dos semanas, cuando un abogado de la familia de una adolescente asesinada denunció que el News of the World había interceptado el teléfono de la joven cuando ésta se hallaba desaparecida, planteando falsas esperanzas de que pudiera estar viva.
/Por Mohammed Abbas y Kate Holton/
Murdoch, que en algunos momentos pareció acusar sus 80 años al hacer largas pausas antes de responder en su comparecencia junto a su hijo James, de 38, dijo haber quedado avergonzado por las acusaciones y obtuvo algo de compasión por su aparente remordimiento.
En una anticipada audiencia, el momento más dramático se produjo a las dos horas y media de sesión, cuando un hombre se levantó en el área pública de la sala del comité e intentó arrojarle un plato con espuma blanca.
Millones de personas vieron la escena por televisión: James se puso de pie, la policía empezó a movilizarse y la esposa de Rupert Murdoch, Wendi Deng, de 42 años, le dio un tortazo al atacante, que fue sacado de la sala. La sesión fue suspendida.
Diez minutos después, la audiencia fue reanudada con una disculpa del presidente de la comisión y un comentario de un legislador, que dijo que los Murdoch habían demostrado unas "agallas inmensas" al seguir con el interrogatorio.
Al inicio de los procedimientos, el mayor de los Murdoch rechazó ser personalmente responsable del escándalo de escuchas telefónicas y corrupción pero, junto a su hijo, dijo que la compañía lamentaba profundamente lo ocurrido y quería resolver el tema lo antes posible.
Sentado al lado de James, presidente del brazo británico de la empresa News International, el magnate australiano dijo: "Me gustaría decir una sola frase: Este es el día más humillante de mi vida".
Luego agregó que quedó "impactado, consternado, avergonzado" cuando leyó hace dos semanas las noticias sobre un caso que ha sacudido la confianza de los británicos no sólo en los medios, sino también en la policía y los políticos, incluyendo el primer ministro David Cameron.Washington, 19 jul (PL) Dos grupos de piratas informáticos, Lulz Security y Anonymous, se atribuyeron un ataque a las páginas digitales de los periódicos de The Sun y The Times, pertenecientes al conglomerado mediático de Rupert Murdoch.
Los hackers lograron falsificar el sitio digital de The Times e informaron a los lectores sobre la supuesta muerte de Murdoch a causa de una sobredosis de drogas.
Después de publicar el artículo falso, al parecer LulzSec alteró el sitio en línea de The Sun y quienes accedían al portal fueron desviados a otro en el cual aparecía el mismo texto con las referencias acerca del deceso del multimillonario.
LulzSec, que se adjudicó las irrupciones a través de un mensaje en Twitter, también afirmó que cambió las direcciones de News International, por lo que las hizo totalmente inaccesibles para el público, según reseñó el diario The New York Times.
Los sitios de News International, The Sun y The Times eran inalcanzables tarde en la noche, precisó el reporte.
El mes pasado LulzSec anunció su desintegración, después de una ola de ciberataques a redes de la CIA, el Senado, el Departamento de Seguridad Pública de Arizona y programas del FBI; sin embargo, parece que se reorganizó y ahora está activo otra vez.
EP / NUEVA YORK Los cargos ejecutivos de News Corp. han reafirmado su apoyo al magnate de los medios Rupert Murdoch y su equipo, y desmienten que traten de promocionar al jefe del departamento de operaciones, Chase Carey, para que se haga cargo del grupo empresarial, según ha revelado este lunes uno de los ejecutivos a la agencia Reuters.
Tanto este informante como otra fuente conocedora del caso niegan la información de Bloomberg que apunta a que el consejo ejecutivo medite reemplazar a Murdoch si no cumple con las expectativas en su comparecencia de hoy ante el Parlamento británico.
"No hubo ninguna reunión de directores independientes. Esta junta apoya totalmente a la cúpula directiva. Estamos unidos junto a él", señala el ejecutivo en referencia a Murdoch. News Corp. no se ha pronunciado al respecto de manera oficial.
El segundo informante relata que durante algún tiempo ha habido un plan de sucesión, que es reevaluado con regularidad, pero niega que se haya acelerado o aplicado dicho plan.
Carey, con 23 años de experiencia en el organigrama de News Corp., cuenta con el beneplácito de los inversores en Estados Unidos para tomar las riendas de la compañía una vez Murdoch, de 80 años de edad, decida abandonar su cargo. Asimismo, James Murdoch, hijo de éste y 'número dos' en el departamento de operaciones, también se erige como posible sucesor.
NIEGA RESPONSABILIDAD DIRECTA
El News of the World, el dominical de mayor tirada de Gran Bretaña, fue cerrado hace 10 días como resultado del escándalo de las escuchas. Murdoch, presidente ejecutivo de la compañía News Corp, también abandonó un acuerdo para adquirir la cadena por satélite BSkyB.
Pero cuando le preguntaron si él se consideraba personalmente responsable "por este fiasco", Murdoch respondió simplemente: "No".
En cambio, sostuvo que los responsables eran "las personas en las que confié para manejarlo, y luego quizás las personas en las que ellos confiaron". Su hijo dijo que no creían que los dos máximos ejecutivos que han renunciado, Rebekah Brooks y Les Hinton, estuvieran al tanto de las conductas indebidas.
Más adelante, insistió que había sido engañado cuando previamente negó que las escuchas en su diario News of the World iban más allá del caso de un periodista que fue encarcelado por el delito en el 2007.
Golpeando la mesa en un gesto de frustración, afirmó que el tabloide era sólo una pequeña parte de su negocio, sugiriendo que no podía supervisarlo todo personalmente.
Cuando le mencionaron el nombre de uno de los 10 periodistas arrestados este año por la policía en relación al caso, dijo: "Nunca escuché hablar de él".
Y agregó: "Esto no es una excusa. Quizás es una explicación de mi falta de rigor. El News of the World es menos del 1 por ciento de nuestra compañía. Yo empleo a 53.000 personas en todo el mundo".
PROFUSAS DISCULPAS
Al dar inicio a los esperados procedimientos en la sala de la comisión en Westminster, James Murdoch también se disculpó por las acciones incorrectas tomadas en el ahora extinto periódico.
"Primero me gustaría decir cuán apenado estoy y cuánto lo lamentamos particularmente por las víctimas de las interferencias de los buzones de correo y sus familias", dijo.
"Es un tema del que nos sentimos muy arrepentidos, yo, mi padre y todos en News Corporation", agregó.
Murdoch padre dijo que no tenía evidencia que sugiriera que sus periodistas habían intentado espiar a las familias de las víctimas de los ataques del 11 de septiembre del 2001 en Estados Unidos. El FBI está investigando esa acusación.
Rebekah Brooks, ex directora de News of the World en el momento en que ocurrieron parte de las supuestas escuchas y confidente de Murdoch, dijo más tarde a la misma audiencia que quería disculparse por el escándalo, pero negó conocer a los investigadores privados que están en el centro de las acusaciones.
Con amabilidad, Brooks también rechazó las sugerencias de que alguna vez había hecho u ordenado pagos a la policía. El viernes dimitió de su puesto y el domingo fue arrestada por la policía.
El escándalo ha avergonzado no sólo al imperio de Murdoch, sino también a la policía y al propio primer ministro, David Cameron.
Tras la dimisión el lunes de un segundo mando policial por el escándalo, Cameron, adelantó su regreso al país de un viaje comercial por África el martes para acudir al día siguiente a un debate de urgencia en el Parlamento, que ha retrasado su receso veraniego.
El caso de espionaje telefónico estalló hace dos semanas, cuando un abogado de la familia de una adolescente asesinada denunció que el News of the World había interceptado el teléfono de la joven cuando ésta se hallaba desaparecida, planteando falsas esperanzas de que pudiera estar viva.
/Por Mohammed Abbas y Kate Holton/







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