¡Chamacos cadavéricos, jijos de la última vez que resucité! ustedes ya sábanas que el Día de los Muertos es una celebración muy mexinaca que tiene que ver con las raíces prehispánicas que todavía nos quedan, que comienza el 1 de noviembre, y que se da un juntón con las celebraciones católicas
de Día de los Fieles Difuntos y Todos los Santos. Así que va a haber gran fiestón por todo el país. En tochos lados se van a multiplicar las ofrendas con los moles, las carnitas, la barbacoa, la birria, el pozole, las tostadas, las quesadillas y un friego de otras delicias culinarias, que ustedes dan acompañamiento con el tequila, el mezcal, el sotol, la bacanora, la charanda, el pulque, el tecuino, el tepache, el xtabentún, el comiteco, o ya de perdida un refresco de cola con damiana hecha licor. Y sonará de norte a sur y de oeste a este, lo que hace bailar a la perrada, la música de todas partes; los sones, los huapangos, las jaranas, las polcas, los gustos, los jarabes, las chilenas, las pirecuas, las redovas, y ya agobiados por los humos del alcohol las cumbias, las guarachas, las quebraditas, los danzones y hasta los rocanroles. Pero eso va a ser para los muertos que ya están enterrados, porque va a haber otros muertos a los que nadien va a pelar; los muertos de hambre que sobreviven en este terruño, al fin y al cabo que como decía el vate López Méndez en el Credo mexicano. "Tú hueles a tragedia, tierra mía, // y sin embargo, ríes demasiado, // acaso porque sabes que la risa // es la envoltura de un dolor callado". Y toda esta lamentación es porque vino pa estos lares, más concretamente a Oaxaca, a echar su espich en el Encuentro Empresarial 2011 organizado por la Coparmex, Bernardo Kliksberg, que le talonea como asesor especial de la Dirección de Políticas de Desarrollo del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, y nos sorrajó en la mera jeta unos datos que parecen fantasmas venidos de ultratumba para aguarnos el huateque, y es que, entre otras cosas, dijo que los niveles de pobreza en América Latina andan en un promedio del 30 por ciento de la población, pero que a cántaros, en Mexicalpan de los Magueyes le andan llegando al 50 por ciento, que es uno de los mayores niveles del mundo. Y a Wilson que muchas de las broncas que tenemos ahorita vienen de eso, de la jodidez de tanto paisano, de la falta de oportunidades, de agarrarse de un clavo ardiente con tal de tragar, y es que dijo: "Está comprobado científicamente que la base social de apoyo del narcotráfico está en los jóvenes expulsados del sistema. En cuanto cortemos realmente la exclusión social del sistema, estaremos debilitando la posibilidad del narcotráfico de reclutar jóvenes". Y que si de verdad se quiere acabar con los creminales, hay que echarles montón en todos laredos, en lo jurídico, en lo legal, en lo policial, pero tambor por lo social y que todos esos chavos que andan por ahí sin oficio, ni beneficio, a los que les dicen ninis, no hay que llamarlos así porque: "No son ninis; son los excluidos del sistema, y con la terminología nini estamos ocultando que han sido expulsados y excluidos. Nosotros decimos: ni trabaja ni estudia, pero no, no es que ni trabaje ni estudie, es que no lo dejaron hacer ni una cosa ni la otra. Un chico pobre no tiene padres que lo estimulen; en muchos casos trabajan. En México hay trabajo infantil a gran escala, y no trabajan porque no terminaron la secundaria. Nadie toma hoy, ni siquiera para puestos de línea en las empresas, a gente que no tenga secundaria completa". Y antes de que vayan a empezar a mermurar que ha de ser un trinche rojillo de la facultad de Economía de la UNAM, piquen la melcocha: Bernardo Kliksberg es un Doctor en Economía, argentino, reconocido mundialmente como fundador de una nueva disciplina, la Gerencia Social, y está considerado como uno de los principales expertos a nivel mundial en materia de lucha contra la pobreza y es el mero chido de la Responsabilidad Social Empresarial. ¡Ooooorale!
atte. Brozo







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